Sobre Adam
Mientras Adam asistía a la Escuela Preparatoria Nativo Americana (Native American Preparatory School) en San Ysidro, Nuevo Méjico, uno de sus mentores fue un Capitán de los Marines, el cual le inspiró para alistarse en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos a la edad de 17 años. Después de graduarse de la escuela preparatoria, Adam asistió al centro de instrucción militar de Camp Pendleton donde completó el curso de instrucción de combate de los marines, una experiencia, la cual, él la describió como “un desafío agradable”. Completó el curso de artillería en Fort Still y a continuación fue asignado a la unidad reservista de Pico Rivera, California, para poder asistir a la Universidad de Claremont McKenna.
Durante sus estudios en sicología y gobierno en la universidad, Adam se ofreció voluntario para ir a Irak en Diciembre del 2003. Al ser una persona de principios no intervencionistas, Adam no creyó que la guerra mereciese la pena en términos de coste (humano o económico) o que reflejase los intereses de los Estados Unidos, pero sin embargo creyó que después de la invasión, la reconstrucción del país constituía una “política exterior responsable”. Después de un arduo proceso, el cabo Kokesh fue transferido al Tercer Grupo de Asuntos Civiles de los Marines. Cuando se marchó para Irak en el 2004, Adam estaba entusiasmado con la misión y creía que el arriesgar su vida merecía la pena si era para ayudar a la población Iraquí, y para hacer de los Estados Unidos un país más seguro.
Durante su servicio en Fallujah, Adam fue ascendido a Sargento y se le concedió la Insignia de Acción en Combate (Combat Action Ribbon) y la Medalla al Mérito de la Marina (Navy Commendation Medal). Su frustración debido a la dificultad de conseguir los recursos necesarios para la misión de asuntos civiles, le llevo a cuestionar las premisas de la ocupación. Después de volver a casa y de recuperarse del estrés postraumático, Adam se tomo un tiempo para reflexionar y para adquirir perspectiva sobre sus vivencias. Se dio cuenta de que los “mayores enemigos de la Constitución, la cual juro defender, no se encontraban en las dunas de un país lejano, sino que se encontraban ocupando los asientos del poder, aquí mismo en nuestro país!”
Tras licenciarse (honorable discharge) del los Marines en Noviembre del 2006, Adam se mudo a Washington, DC para estudiar un Máster en Gestión Política en la Universidad de George Washington. Desde entonces, Adam, convertido en activista, se ha comprometido a mantener su juramento a la Constitución y a los principios de libertad que la sustentan.
Adam se ha comprometido a usar su vida para hacer de este mundo un sitio mejor. Al alzar su voz, está haciendo que la gente salga de su burbuja en la cual, “no consideran las cosas que no afectan de manera inmediata su calidad de vida o las implicaciones morales de sus acciones”. Motivado por una intolerancia profunda hacia la injusticia, Adam ha trabajado de manera intensiva para reducir, minimizar y prevenir el sufrimiento humano que inevitablemente ocurre debido a la intervención forzosa del gobierno
A parte de tratar el tipo de sufrimiento que él experimentó de primera mano en Fallujah, Adam ha apoyado a los veteranos que sufren de estrés postraumático, se ha manifestado en contra de las violaciones de la Cuarta Enmienda, y se ha opuesto a la Reserva Federal. El nunca pierde la vista de su objetivo a largo plazo, el de inspirar un nuevo compromiso a los ideales de la libertad para que así podamos vivir en una sociedad verdaderamente libre en la cual el uso agresivo de la fuerza no sea tolerada y en la que las bendiciones de la libertad sean compartidas por todos.
