DEFENSA NACIONAL

 

 

Inherente al derecho de la defensa personal es el derecho de la defensa colectiva, y en el mundo actual, esta es la función más importante del gobierno federal.  Para asegurar que este poder sea usado responsablemente, al Congreso, como mejor representante de los ciudadanos, se le fue otorgado el poder exclusivo de declarar la guerra.  Es por tanto la responsabilidad del Congreso, de no solo de evaluar si las amenazas percibidas requieren el uso de fuerza, sino que también la de aplicar la fuerza necesaria para repeler las amenazas reales. 

La rama ejecutiva ha establecido un precedente peligroso al tomar los poderes que le fueron otorgados al Congreso.  Al no seguir la Constitución y usar el conocimiento colectivo del Congreso para asegurar un uso de fuerza responsable, nos encontramos gastando cientos de billones más de lo necesario para una defensa legítima.  El fraude, el despilfarro y el abuso proliferan en nuestro sistema.  Al reclamar estos poderes para el Congreso, podemos honrar la Constitución, minimizar la corrupción, y asegurar que nuestras Fuerzas Armadas estén financiadas de manera apropiada para su legítimo propósito.